lunes, 1 de junio de 2009

P.-

El sueño sobre nuestro encuentro es el más pacífico y dulce de todos: lleno de abrazos, caricias y verdad. Tus mejillas encerrando la más hermosa de las sonrisas, y tu sonrisa encerrando la más celestial de las voces.
Me encantará ver tu carita bonita de ángel de mi soledad. Siempre tan expresiva, siempre tan adorable. Y tu lenguaje puro y exclusivo de palabras, tan cautivador y más misterioso que un sobretodo negro, sombrero y gafas.
Ahh y hablaremos! Nos abrazaremos y seguiremos hablando. Sobre vos, sobre mí, nuestros amores, nuestras pasiones y avatares y, por supuesto, de Francia y nuestro escape en balsa.

Gracias por tus cosas; por tanto


Te adoro (mentira, sabés que no es así)